Como la larva que deja la mosca sobre la piel. Crece. Y un día cualquiera, como hoy, te duele nosabesdónde, te miras al espejo y no entiendes por qué duele donde duele. Seguro ya había dolido antes, alguien rozó y dolió más intenso. O es solo un noséqué consumiéndote de adentro hacia afuera cual larva
AuthorLa Escafandrista
Ojalá no te mueras nunca
Hay días en los que uno despierta con la nostalgia hasta en el pelo.
El lenguaje oculto del alma
Alejandra Pizarnik no se equivocó cuando escribió que pasa con el alma lo que pasa con las palabras: ninguna es visible.
La fórmula del miedo
Colgué el teléfono y reventé en llanto. La escena es fácil de imaginar: estoy tirada en la cama de mi mamá boca abajo sobre la almohada, esperando que absorba las lágrimas que se derraman mientras le respondo a quien está tras la línea: bien, todos estamos bien, ya queremos tenerte aquí de nuevo.









