Una larva

Como la larva que deja la mosca sobre la piel. Crece. Y un día cualquiera, como hoy, te duele nosabesdónde, te miras al espejo y no entiendes por qué duele donde duele. Seguro ya había dolido antes, alguien rozó y dolió más intenso. O es solo un noséqué consumiéndote de adentro hacia afuera cual larva

La fórmula del miedo

Colgué el teléfono y reventé en llanto. La escena es fácil de imaginar: estoy tirada en la cama de mi mamá boca abajo sobre la almohada, esperando que absorba las lágrimas que se derraman mientras le respondo a quien está tras la línea: bien, todos estamos bien, ya queremos tenerte aquí de nuevo.

Adiós gotas, adiós

Siempre puedo convencerme más de que hay que visitar los lugares comunes para asegurar que sí, son comunes. Entonces, cuando me pidió que camináramos bajo la lluvia, que me acompañaría camino a casa, el único condicionante que puse fue un simple beso. Y se negó.